Las croquetas de carrillera al vino son una receta tradicional, cremosa y llena de sabor, perfecta para aprovechar una buena carne guisada y transformarla en un bocado irresistible. Con una bechamel suave, aromatizada con nuez moscada y pimienta, y trocitos de carrillera que aportan intensidad y jugosidad, estas croquetas son ideales para celebraciones, comidas familiares o para congelar y tener siempre listas. Un clásico de la cocina casera que nunca falla.

Croquetas de carrillera al vino
Croquetas caseras y cremosas de carrillera al vino, elaboradas con bechamel tradicional y rebozado crujiente.
Ingredientes
- Para la masa:
- 350 g de carrilleras ya guisadas
- 2 cucharadas soperas de la salsa del guiso
- 30 g de cebolla
- 100 g de aceite de oliva o mitad aceite y mitad mantequilla
- 800 ml de leche tibia
- 200 g de harina
- Sal
- Pimienta negra recién molida
- Nuez moscada
- Para el rebozado:
- 3 huevos
- Pan rallado
Instrucciones
- Cortar las carrilleras en trozos pequeños y reservar.
- Picar la cebolla muy fina y pocharla en el aceite a fuego suave hasta que esté blanda.
- Añadir la harina y remover hasta que tome un ligero color.
- Incorporar la leche tibia poco a poco, sin dejar de remover, hasta obtener una bechamel espesa y sin grumos.
- Añadir la salsa del guiso, sal, pimienta y nuez moscada.
- Retirar del fuego cuando la masa se despegue de las paredes del recipiente.
- Incorporar la carrillera picada y mezclar bien.
- Pasar la masa a una manga pastelera o recipiente y dejar enfriar completamente.
- Formar las croquetas, pasarlas por pan rallado, huevo y de nuevo pan rallado.
- Freír en aceite muy caliente en pequeñas tandas hasta que estén doradas.
- Escurrir sobre papel absorbente y servir.
Notas
❄️ Consejo extra (opcional)
Se pueden congelar antes de freír. Para ello, pásalas solo por pan rallado; una vez descongeladas, rebózalas con huevo y pan rallado antes de freír.