Precalentamos el horno a 200 °C.
Lavamos bien todas las verduras.
Cortamos la berenjena, el calabacín y los pimientos en trozos medianos.
Pelamos la cebolla y la cortamos en juliana gruesa.
Colocamos todas las verduras en una fuente de horno.
Añadimos los tomates troceados, un buen chorro de aceite de oliva, sal, pimienta y las hierbas aromáticas si las usamos.
Mezclamos bien para que todas las verduras queden impregnadas.
Horneamos durante 35–40 minutos, removiendo a mitad de cocción, hasta que estén tiernas y ligeramente doradas.
Sacamos del horno y dejamos templar unos minutos.
Antes de servir, aliñamos con un chorrito de vinagre o limón.