Asar las verduras: Precalienta el horno a 200ºC. Lava y seca los pimientos y los tomates. Ponlos en una bandeja de horno, úntalos con un chorrito de aceite de oliva y un poco de sal.
Horneado: Hornea durante unos 45-50 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción para que se hagan por igual. La piel debe verse tostada y arrugada.
El reposo (clave para pelar): Saca la bandeja del horno y cubre los pimientos inmediatamente con papel de aluminio o mételos en una olla tapada. Déjalos sudar durante 20 minutos; así la piel saldrá prácticamente sola.
Pelar y cortar: Pela los pimientos y los tomates sobre un plato hondo para no perder los valiosos jugos que sueltan. Quítales las semillas a los pimientos y córtalos en tiras (preferiblemente con las manos).
El majado: En un mortero, machaca los dientes de ajo con una pizca de sal y el comino molido hasta crear una pasta. Añade el aceite de oliva y mezcla bien.
Aliñar: Pon las tiras de pimiento, la pulpa del tomate y todos sus jugos en una fuente. Vierte por encima el majado de ajo y comino.
Servir: Remueve bien para integrar los sabores. Se puede comer a temperatura ambiente o frío de la nevera, coronado con huevo duro picado y atún desmigado por encima.