Preparación: Precalienta el horno a 220°C. Si tienes una cazuela de barro, es el recipiente ideal.
Sofreír los básicos: En una sartén con un poco de aceite, sofríe ligeramente la cabeza de ajos entera y las rodajas de patata hasta que estén doradas. Reserva.
Nácar del arroz: En la misma sartén (o directamente en la cazuela de barro si es apta para fuego), añade el arroz y dale un par de vueltas para que se impregne del aceite. Añade los garbanzos y las carnes troceadas del cocido.
Montaje en la cazuela: Distribuye el arroz uniformemente en la cazuela de barro. Coloca encima las rodajas de tomate, las patatas fritas, los trozos de embutido (morcilla y chorizo), las rodajas de pelota y la cabeza de ajos en el centro.
Añadir el caldo: Vierte el caldo del cocido hirviendo (donde habrás disuelto el azafrán) con cuidado de no mover mucho los ingredientes decorativos.
Horneado: Mete la cazuela en el horno a 220°C durante unos 20-25 minutos. El arroz debe quedar seco y los tomates ligeramente asados.
Reposo: Deja reposar fuera del horno durante 5 minutos tapado con un paño limpio antes de servir.